La nueva plaza de la Almoina se inaugurará el 28 de junio a falta del montaje del museo arqueológico
Las obras para cubrir el yacimiento arqueológico, ubicado en el entorno monumental de la Basílica y el Almudín, llevan seis meses de retraso sobre el plazo previsto inicialmente, si bien fuentes de la Concejalía de Urbanismo explicaron que la intervención está prácticamente terminada y el día 28 de este mes, nueve días antes de la visita del Papa Benedicto XVI, estará abierta al público. El pontífice, de hecho, se alojará y celebrará audiencias en el Palacio Arzobispal, situado a escasos metros de la plaza de la Almoina.
Los valencianos podrán comprobar a partir del 28 de junio el resultado de la intervención donde se optó por una plaza de obra dura en vez de una plaza acristalada como en su día planteó la alcaldesa Rita Barberá. De aquella idea inicial ha quedado un lucernario central acristalado y cubierto con una lámina de agua a través del cual se podrán ver las termas del foro romano.
Para recorrer el museo arqueológico con restos de época romana, árabe y visigoda, habrá que esperar más tiempo ya que el proyecto, que dirige el arqueólogo Albert Ribera, está en fase de ejecución.
Los visitantes también podrán ver el relieve escultórico, obra de Jordi Teixidor, que cubrirá la pared medianera del edificio del Punt de Ganxto que afeaba el entorno. El director de la intervención y arquitecto municipal, José María Herrera, mantuvo conversaciones con varios artistas con la intención de encargar piezas escultóricas para el entorno de la Almoina. Fuentes de Urbanismo comentaron que Miquel Navarro, a quien han planteado que haga una escultura para el acceso de la calle del Almudín, tiene problemas de agenda y tiempo, pero no se descarta que pueda en un futuro diseñar una obra para la Almoina.
Las fuentes no aclararon el coste de las esculturas, si bien destacaron que no han supuesto sobrecoste porque estaban previstas.
